- 30 de mar
Cómo aprender las notas de la guitarra: 2 ejercicios prácticos para dominar el mástil
- Alex Alvarez
- Teoría
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¿Te has preguntado alguna vez si realmente necesitas aprender las notas de la guitarra? Es una duda muy común. Al fin y al cabo, podemos tocar canciones e improvisar simplemente reaccionando a los sonidos que nos da el instrumento. A medida que desarrollamos técnica y oído, ir encontrando las notas ya nos permite tocar lo que queramos.
Pero aquí está la clave: si sabes las notas del mástil, muchos aspectos del aprendizaje se vuelven mucho más fáciles. Mucho, mucho.
Existen varias formas de entender la música en la guitarra: conocer las notas, conocer los intervalos, desarrollar el oído relativo o absoluto, y conocer la parte física del instrumento. Cada una nos ayuda a entender la música de forma diferente, y lo ideal es trabajarlas todas. Hoy nos centramos en las notas, que probablemente sea la más ignorada por los guitarristas, a no ser que vengas de la música clásica.
PUNTO DE PARTIDA: LAS CUERDAS AL AIRE
Antes de aprender las notas de la guitarra en todo el mástil, conviene tener claro el punto de partida. Las seis cuerdas al aire son Mi, La, Re, Sol, Si y Mi. Cada una contiene, a lo largo del mástil, las 12 notas de la música occidental. Si subimos hacia el agudo, usamos sostenidos. Si bajamos, bemoles. Con eso ya tenemos un criterio básico para movernos.
EJERCICIO 1: EL CICLO DE QUINTAS POR CUERDAS
El primer método para aprender las notas de la guitarra es sencillo y también sirve de calentamiento. Consiste en buscar cada nota en las seis cuerdas siguiendo el ciclo de quintas: Do, Sol, Re, La, Mi, Si, Fa#, Reb, Lab, Mib, Sib, Fa, y vuelta al Do.
Cada día eliges una nota y la buscas en las seis cuerdas. En 12 días habrás recorrido todas las notas del mástil. Menos de dos semanas para tener una base sólida.
EJERCICIO 2: TRIÁNGULOS DE TÓNICAS
El segundo método trabaja de forma más visual y posicional, usando la geometría del mástil de la guitarra.
Si colocas el índice en el Sol del tercer traste de la sexta cuerda, encontrarás otro Sol en el quinto traste de la cuarta cuerda, y otro más en la primera cuerda. Se forma un triángulo. Ese triángulo te da las tónicas en esa zona del mástil, y es una herramienta muy potente para improvisar en posición y estudiar escalas.
Lo mismo ocurre desde la quinta cuerda: Sol en el traste 10, siguiente en el traste 12 de la tercera cuerda, y otro en el traste 8 de la segunda. Otro triángulo. Con ambos ya tienes todas las tónicas del mástil cubiertas.
De nuevo, una tonalidad al día, 12 días, y lo tienes todo.
UNA VARIACIÓN QUE LO HACE MÁS MUSICAL
Cuando tengas localizadas las tónicas, improvisa solo con esa nota. Sí, una nota. Todo el rato.
Suena limitante, pero eso es exactamente lo que lo hace útil: la limitación genera creatividad. Al no poder cambiar de nota, empiezas a pensar en ritmo, en fraseo, en dónde empieza y termina una idea musical. Te das cuenta de si repites siempre el mismo ritmo, y eso te obliga a buscar variedad. Un ejercicio pequeño con un impacto grande.
SIGUIENTE PASO: AÑADE INTERVALOS
Una vez tengas las notas de la guitarra bien localizadas, puedes ampliar el ejercicio añadiendo una nota más, por ejemplo la tercera. Do y Mi. Búscalos en la misma cuerda con el primer ejercicio, y localiza el par más cercano con los triángulos. Así estás aprendiendo las notas a nivel abstracto, en el mástil, y de forma visual al mismo tiempo. Tres enfoques a la vez.
Con estos dos ejercicios y sus variaciones tienes material de sobra para explorar el mástil de una manera que quizás no habías trabajado antes. No hace falta hacer todo de golpe. Una tonalidad al día, con constancia, es más que suficiente.